Esas llamadas coincidencias o cosas raras que nos pasan, a algunos más que a otros, pienso que no son más que cosas que tienen que darse, tiene que pasar ya sea porque uno las atrae inconscientemente o porque hay alguna ley, tipo algo así como el karma. Sí, el karma, o su equivalente en otras culturas pienso que es una verdad de vida.
Las situaciones que ocurren justo en los momentos precisos y que nos resultan rarazas, que nos hacen confundir y buscar explicaciones con o sin sentido, animan un poco, despiertan algo dentro de uno, quizá un sabor a misterio futurista, riesgozo sí, riquísimo por más que sean sólo fantasías.
Estas situaciones también ayudan a superar algunos problemas y ver que el sufrir tanto por algún motivo es algo que uno escoje. Hay muchas muchas cosas aparte de "eso" que nos hace sufrir. El dolor puede estar ahí, pero el que suframos o no depende de nosotros. No es tan fácil, lo sé. Lo sé. Va pasando. Poco a poco.
Claro que si uno es terco, masoquista y depresivo entre otros calificativos, es un poco más difícil avanzar. Pero todo cambia. Avanzamos. Pasa el tiempo.
Algunas cosas se apagan y otras se encienden.
Paciencia.

2 comentarios:
¿sabes como se llama eso? tu post puede reducirse a una sola palabra: vida.
Y sobre esas casualidades que hablas hay también una palabra, quizá más acertada, "Providencia".
:)
Publicar un comentario